Noticias en www.buzopaco.com
Facilitadas por nuestra buzo-reportera colaboradora Marta Yañez
21/03/04 - Las praderas de Posidonia 
“ESTA BOLITA NO ES BASURA”
Si pensamos en el bosque mediterráneo, enseguida vendrán a nuestra mente las encinas, alcornoques, pinos… pero existe otro bosque sumergido en el fondo del mar, formado por una única especie: La Posidonia. Los bañistas la conocen más por las molestias que ocasiona que por los beneficios que aporta. Encontrar restos de Posidonia significa que el agua está limpia. La verdad es que para ser una planta (no un alga), a la Posidonia no se le puede pedir más.

Los clásicos llamaron así esta planta en homenaje a Poseidón, dios de los océanos.
Sus hojas verdes son largas y aplanadas, pudiendo llegar a medir hasta un metro y medio, y forman grandes praderas en el fondo marino. Su vida media es de 30 años aproximadamente. Y el fruto es llamado "aceitunas de mar", unas bolas que, tras desprenderse de la planta, flotan hasta la orilla del mar donde suelen aparecer y se confunden con basura porque las olas hacen que se mezcle con arena y otros restos. 

Las praderas de Posidonia cobijan a estrellas de mar, sargos, cangrejos, camarones, pulpos, sepias y erizos erizos, salmonetes que se esconden entre sus hojas hasta que crecen.   Además genera entre cuatro y 20 litros de oxígeno al día por metro cuadrado.
y  protegen la costa de la erosión. Las largas hojas frenan la violencia de las olas e impiden en gran medida que las playas se queden sin arena, algo que viene ocurriendo desde que esta planta ha empezado a desaparecer en grandes zonas del litoral.

El ecólogo marino Carlos Duarte afirma  “si no se pone remedio, las costas peninsulares habrán perdido en 2010 la mitad de la extensión de las praderas de posidonia” Las causas principales son la mala calidad del agua y las construcciones, que cambian la dinámica de los sedimentos en la costa. "Las anclas arrancan entre tres y cuatro metros de posidonia por cada barco. La posidonia sólo crece  verticalmente apenas unos 5 milímetros al año, y entre 6 y 7 centímetros en extensión.
Para proteger la Posidonia sólo sería necesario cumplir la legislación vigente de costas pesca y  un comportamiento responsable en el ocio, el ancla de un barco sobre una colonia de posidonia arranca entre 4 y 5 metros de plantas, la contaminación del agua dificulta la fotosíntesis de la planta y el agua de lastre que se acumula en los depósitos de los barcos provoca la invasión de unos ecosistemas por otros.

Otro de los mayores enemigos de la Posidonia es la Caulerpa Taxifolia, un alga tropical, que fue introducida accidentalmente por el hombre en Europa. Unos afirman que su presencia en el Mediterráneo se debe a las aguas de lastre y  otros a un vertido accidental en un acuario de Mónaco. Su superficie se ha extendido a más de 3.000 ha, siendo las zonas más afectadas las correspondientes a Francia e Italia.

La Caulerpa taxifolia tiene un efecto devastador, ya que este alga puede desarrollarse sobre cualquier substrato y puede cubrir hasta el 100% del fondo de 1 a 40 metros de profundidad. Una de sus propiedades es su adaptabilidad a cualquiera que sea la condición del medio (contaminado o no).
Cuando invade las praderas de Posidonia muchas especies desaparecen reduciendo la biodiversidad, no es comestible por la cantidad de toxinas que acumula.
De momento, la única forma de erradicarla es arrancándola a mano cuidadosamente, siempre bajo vigilancia científica para evitar su proliferación. El gran reto es encontrar una forma de lucha biológica contra ella. 

Noticias anteriores: